
Las complicaciones de los procedimientos de la cirugía íntima son extremadamente raras, no obstante que todo procedimiento quirúrgico, por mínimo que sea, puede presentar riesgos. Ocasionalmente pueden presentarse las siguientes complicaciones: reacciones adversas a la anestesia, los analgésicos, los antibióticos o los antiinflamatorios; hematomas demasiado grandes que deben drenarse; moretones cerca de la vulva que pueden ir bajando por los muslos y que desaparecen por sí solos en pocos días; seromas o acumulación de líquido debajo de la mucosa o de la piel que a veces requieren ser aspirados con jeringa; alteración temporal de la sensibilidad en la zona operada que puede quedar bien sea mayor, menor o simplemente diferente, lo que generalmente no es grave y se corrige en corto tiempo sin ninguna intervención; raramente pueden presentarse infecciones; más raramente aún puede producirse dehiscencia del labio reconstruido (que se suelte parte de la sutura) o necrosis de parte del tejido (muerte por mala circulación sanguínea) dando como resultado cicatrices no estéticas.
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